martes, 30 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
martes, 16 de abril de 2013
viernes, 12 de abril de 2013
martes, 2 de abril de 2013
martes, 26 de marzo de 2013
martes, 19 de marzo de 2013
COMENTARIO. LA ALHAMBRA DE GRANADA.
La muralla de la Alhambra (“La roja”), construida con la arcilla roja de la colina donde se asienta, destaca sobre las montañas de Sierra Nevada.
Muhammad I (1232-1273) fundó la dinastía nazarí (que rigió los destinos de Granada como reino independiente durante 250 años), construyó la Acequía Real desde el río Darro y erigió el recinto militar de la alcazaba. La Alhambra (y su prolongación, el Generalife) destacan sobre el resto de monumentos nazaríes.
En el Renacimiento, el emperador Carlos V demolió parcialmente algunos palacios para construir un palacio renacentista.
De los 22 sultanes que formaron la dinastía nazarí, sólo algunos se embarcaron en empresas constructivas. Destacan Yúsuf (1333-1354), que erigió la Torre de Comares entre otras, y su hijo, Muhammad V (1354-1358 y 1362-1391), que completó el Cuarto de Comares y construyó el Cuarto de los Leones.
Nombre: La Alhambra.
Arquitecto: Desconocido.
Cronología: Siglos XIII y XIV.
Localización: Hispanomusulmán.
Materiales utilizados: Argamasa, ladrillo, estuco, yeso, mármol, cerámica, madera.
Dimensiones: 740 x 220.
EXTERIOR
La alcazaba es un recinto amurallado en forma de navío cuya proa se orienta hacia la ciudad. De acuerdo con la mentalidad islámica, los más de dos kilómetros de muros exteriores, con torreones salpicados de pequeños vanos y reforzados por unas treinta torres, ofrecen una visión sobria que nada tiene que ver con el espléndido interior que ocultan.
PLANA E INTERIOR.
La joya que esconde la Alhambra son sus espléndidos palacios, construidos según las necesidades de cada momento, aunque agrupados irregularmente, tenían algo en común: cada uno de ellos se articulaba a partir de un patio central.
Los edificios hipanomusulmanes, diseñados a escala humana, disimulaban con yeso la pobrez de los materiales empleados (argamasa para los muros y ladrillos para pilares, arcos y bóvedas) y no daban mayor importancia a los aspectos estructurales.
La Alhambra parece la materialización de la creencia musulmana de que el paraíso es un jardín. En ella, la arquitectura da paso a la naturaleza estableciendo transiciones sutiles y suaves: pórticos abiertos, torres miradores, patios..La vegetación –huerta o jardín- y el agua, concebida como elemento vivo y fluyente, interrelaciona los diferentes recintos y les dan una unidad.
La voluntad de una arquitectura abierta se evidencia en los bellos pabellones que invaden el Patio de los Leones y desdibujan el límite nítido entre casa y el jardín, están formados por delgadas columnas de mármol, agrupadas o aisladas siguiendo el ritmo de la galería porticada de que forman parte, y sobre ellas se erigen arcos peraltados con una yesería exquisita, que filtra la luz cuando se observa el patio desde el interior.
En el centro del patio está la famosa Fuente de los Leones, cuya traza se sostiene a lomo de doce leones de mármol en rueda. De esta fuente salen pequeños canales de agua que llegan hasta los surtidores de los pabellones y las estancias contiguas.
El agua es omnipresente: aparece en movimiento en surtidores, fuentes, acequias, y también en reposo, en las albercas rectangulares. La gran alberca del Patio de los Arrayanes se convierte en un espejo de agua en el que se refleja la mole blanca de la Torre de Comares y acentúa ópticamente la liviandad de la construcción.
La decoración forma una delicada película ornamental que recubre absolutamente todas las superficies. Así suelos y zócalos se visten de mármol o cerámica alicatada; la parte más alta de las paredes, de yeso o estuco, las cubiertas de madera y mocárabes de yeso. Ejemplo de esta belleza es el Mirador de Daraza.
La caligrafía árabe es el sustituto de las imágenes, prohibidas por la religión. Aparece frecuentemente como “arabesco”, combinada con la decoración vegetal estilizada (atauriques) y con la decoración geométrica (lacerías). Los textos van desde los poemas epigráficos que explican la forma, función y significado de la arquitectura hasta la poesía.
El objetivo último de la decoración de la Alhambra es legitimar al sultán (que gobierna en nombre de Dios) y dar idea de grandeza y fuerza a la dinastía.
COMENTARIO. MEZQUITA DE CÓRDOBA.
La mezquita de Córdoba pretendía ser la réplica de la gran mezquita de Damasco, pero acabó rivalizando con ella en belleza e innovaciones. Sus arquitectos adaptaron tradiciones locales a las necesidades constructivas islámicas. Conceptualmente, el conjunto remite a las mezquitas norteafricanas, al uso de las dovelas bicolores de la arquitectura romana (color blanco de la piedra y rojo del ladrillo) y a los arcos de herradura de los visigodos.
Sus sucesivas ampliaciones abarcan un periodo que va desde el siglo VIII hasta el siglo X, desde el emirato que la erigió, aportando soluciones técnicas, hasta el califato que la dotó de esplendor y riqueza.
Hoy en día se conserva con toda su magnificencia a pesar de que en medio de la sala de oración fue construida, en el siglo XVI, una catedral cristiana.
Nombre: Mezquita de Córdoba.
Arquitecto: Desconocido. Comitente: Abd al-Rahman I. Posteriormente realizaron ampliaciones significativas: Abd al-Rahman II, Al-Hakam II y Al-Mansur.
Cronología: 785-788 (Abd al-Rahman I), ampliada sucesivamente en el 833, 855, 962-966 y 987.
Localización: Córdoba.
Estilo: Hispanomusulmán.
Materiales: Piedra, ladrillo, madera y, como material decorativo, yeso.
Dimensiones: 178 x 125 metros.
EXTERIOR
El exterior para una muralla, sin fachada principal salpicada por numerosas puertas de acceso; sobresalen los contrafuertes, terminados en almenas.
Las puertas, de inspiración romana e imitadas por el arte hispanomusulmán posterior, constan de tres cuerpos: uno central la puerta de acceso, y dos laterales que simulan puertas ciegas, la parte superior está profusamente decorada con arcos de herradura o lobulados y celosías.
PLANTA
El inmenso sahn o Patio de los narajos, cuyos árboles reproducen la distribución de los soportes interiores de la sala de oración, alberga cuatro sabils o fuentes rituales para las abluciones de los fieles.
En el fondo del patio se abren 19 arcos de herradura, que se corresponden con las 19 naves del haram o sala de oración.
Estas naves, separadas por arcadas sobre columnas, están emplazadas en perpendicular para conducir la mirada del creyente hacia la quibla, el muro de la cabecera orientado hacia la Meca. En la quibla se sitúa el mihrab, armario sagrado donde se guarda el Corán y desde el cual se dirige la oración. Delante del mihrab existe un espacio privilegiado, la maqsura, reservada a las autoridades.
Interior.
La sala de oración está formada por un bosque de 514 columnas de jaspe, granito y mármol. En el edificio original, erigido por Abd al-Rahman I, se reutilizaron fustes romanos y visigodos, la insuficiente altura de los fustes se resolvió gracias a una ingeniosa superposición de arquerías. Esta innovación sin precedentes permitió elevar considerablemente la cubierta (11,5 m) y generar un efecto de ligereza casi etérea; probablemente no fue más que una afortunadísima improvisación, ya que la mezquita se estaba construyendo a toda velocidad y el arquitecto sólo disponía de los reducidos fustes clásicos.
El sistema constructivo es el siguiente: sobre cada columna reutilizada se levanta una pilastra secundada por arcos de herradura, que contrarrestan las presiones laterales que ejerce la pilastra, estos arcos de herradura posibilitan que las pilastras sostengan un segundo nivel de arcos de medio puntos que, a su vez, soportan la cubierta a dos aguas. En la transición de la columna al pilar entran en juego los modillones de rollo que proporcionan al pilar una base lo suficientemente ancha como para admitir, en la cubierta, canales de recolección de aguas pluviales.
Las ampliaciones respetaron la concepción de la sala de oración, sin embargo, parte de la sala quedaba sumida en la penumbra. Para iluminarla, Al-Hakam II añadió cuatro cuerpos de ventanas coronadas con cúpulas, uno en el centro y tres delante de la maqsura. Para sustentar las cúpulas sin poner obstáculos a la visión del bosque de columnas, se perfeccionó el sistema de arquerías del edificio original: dos columnas superpuestas eran flanqueadas por tres hileras de arcos lobulados entrelazados que aseguran la estabilidad, los arcos lobulados utilizados aquí estaban prácticamente cegados por las tracerías complicadas y vistosas que filtraban la luz como si fueran celosías. Las cúpulas se levantan sobre arcos que se entrecruzan formando polígonos estrellados, entre los nervios de las cúpulas se emplazaron las ventanas.
La ampliación de Al-Hakam II revistió el interior de la mezquita de riqueza y suntuosidad. El recurso al yeso, con un gran despliegue de formas y colores, se completó en la fachada del mihrab, la cúpula interior se revistió con mosaicos importados de Bizancio.
Además de las innovaciones constructivas, la mezquita cordobesa introdujo el yeso como material preferente en la ornamentación islámica, su versatilidad dio lugar a arabescos o lacerias (frisos geométricos y flores enlazadas), motivos vegetales, inscripciones cúficas, atauriques (relieves de temática vegetal), etc.
lunes, 18 de marzo de 2013
CONCEPTOS DE ARTE ISLÁMICO E HISPANO-MUSULMÁN.
jueves, 7 de marzo de 2013
lunes, 4 de marzo de 2013
RECUPERACIÓN DE LA 1ª EVALUACIÓN.
ARTE EGIPCIO.
* Temas
a) Arquitectura egipcia: tipología y características.
b) La escultura egipcia.
* Obras:
- Rahotep y Nofrit.
- Escriba sentado.
- Cheik el-Beled.
- Diada y triada de Micerinos.
- Faraón Kefren.
- Speo de Abu Simbel.
- Pirámide de Keops.
- Pirámide escalona de Zoser.
* Conceptos.
ARTE GRIEGO.
* Temas
a) Arquitectura egipcia: tipología y características.
b) La escultura egipcia.
* Obras:
- Rahotep y Nofrit.
- Escriba sentado.
- Cheik el-Beled.
- Diada y triada de Micerinos.
- Faraón Kefren.
- Speo de Abu Simbel.
- Pirámide de Keops.
- Pirámide escalona de Zoser.
* Conceptos.
Hieratismo
Hipóstila
Hipogeo
Mastaba
Obelisco
Pilono
Speos
Zigurat
* Temas
a) Arquitectura: la ciudad y el templo en Grecia.
b) Características, etapas y obras más significativas de la
escultura griega.
* Obras:
Partenón
Templo de Atenea Niké
Erecteion.
Cleobis y biton
Auriga de Delfos.
Discóbolo
El Doríforo.
Frontones del Partenon (Fidias)
Hermes con Dionisios
Apoxiomeno.
Laooconte y sus hijos.
* Conceptos: ver en el apartado de conceptos los dedicados al arte griego.
viernes, 22 de febrero de 2013
Comentario. Frescos del Panteón Real en San Isidoro de León.
Título: Frescos de San Isidoro de
León.
Autor: Desconocido.
Cronología: Fines del XI o
comienzos del XII.
Estilo: Románico.
Técnica: Temple o fresco.
Localización original: Panteón de
los Reyes, Iglesia de San Isidoro de León.
El Panteón se trata de un recinto
rectangular abovedado. La pintura se distribuye en los muros, en las seis
bóvedas y en los intradoses de los arcos. Se desarrollan tres ciclos litúrgicos:
Navidad (Anunciación, Visitación, Epifanía, Natividad, anuncio a los pastores,
huida de Egipto, circuncisión y degollación de los inocentes), Pasión (Última
Cena, Pasión y Crucifixión) y Resurrección (Gloria de Cristo, Apocalipsis,
Maiestas Domini y entronización del cordero). El conjunto se completa con
representaciones de los signos del zodiaco y el calendario agrícola. La estructura de la superficie fue aprovechada
por el pintor para ganar en expresividad en las escenas.
Elementos plásticos (línea,
color, volumen de la figuras, perspectiva, etc..)
El pintor usa una gama cromática
de ocres y castaños sobre fondo blanco. Las figuras, identificadas con inscripciones
en latín, destacan por sus gestos, la sensación de movimiento generada por su
disposición, las posturas y las escenas anecdóticas. Destaca la falta de perspectiva.
Descripción / Composición.
En la bóveda central se
representa el Pantocrátor (Maiestas
Domini) rodeado del tetramorfos. Cristo juez emerge de un original cielo de
tormenta, dentro de una mandorla, y sobre un fondo azul lleno de estrellas de
ocho puntas, se sienta sobre el arco iris, repetido más abajo en forma de
escabel. Cristo viste túnica y manto, levanta la mano derecha en actitud de
bendecir y sostiene con la mano izquierda el libro abierto con la inscripción
Ego sum lux mundi. Sobre sus hombros, alfa y omega, principio y fin. En los
ángulos destacan los cuatro evangelistas, con cuerpos de hombres, alas de ángel
y cabezas representando los símbolos del tetramorfo.
El anuncio de los pastores exalta la cultura pastoril de la montaña
leonesa y une con naturalidad lo sobrenatural y lo cotidiano. Las esquinas,
rincones y curvas de la bóveda se resuelven simulando riscos y montañas a
partir de los cuales se compone la escena: el ángel, en pie y con las alas
extendidas, vuelve la mirada hacia su izquierda y con las manos señala el
fresco contiguo de la Natividad; un pastor sopla un instrumento musical y otro
hace sonar el cuerno, un tercer pastor, absorto por la visión del ángel, no se
da cuenta de que su mastín leonés
aprovecha el descuido para devorar su cena. El conjunto se completa con animales
(carneros, bueyes comiendo las hojas de un árbol, dos machos cabríos en pleno
enfrentamiento) y con árboles esquemáticos y matas de hierba.
La Última Cena es una de las escena más complicada al pasar de la
forma de la bóveda a un espacio vertical solucionado por el artista simulando
marcos arquitectónicos, así Jesús aparece entre dos pilastras y una cúpula.
Jesús abraza a San Juan mientras ofrece el pan untado al traidor Judas ante la
mirada pensativa de San Pedro. A los largo de la mesa, los apóstoles comen y
hablan apaciblemente.
En los arcos se representan los
meses del año con los trabajos agrícolas y decoración geométrica y vegetal.
Los frescos de San Isidoro han
sido llamados la Capilla Sixtina del arte románico. Están relacionados al
estilo francorrománico, que penetró en España gracias a los caminos de
peregrinación.
Comentario. San Clemente de Taüll.
Título: Conjunto iconográfico de
San Clemente de Taüll.
Autor: No se conoce el nombre del
artista que los pintó, pero se le denominará Maestro de Taüll.
Cronología: Iglesia consagrada en
el años 1123.
Estilo: Románico.
Técnica: Fresco con retoques al
temple.
Soporte: Muro.
Localización original: Iglesia de
San Clemente de Taüll.
Localización actual: Museo
Nacional d´Art de Catalunya, Barcelona.
Elementos plásticos (línea,
color, volumen de la figuras, perspectiva, etc..)
Tanto el trazo, como el color y
la plasmación de los personajes, están al servicio de la exageración y de los
detalles más significativos. Así, la línea, gruesa, materializa las
formas y les infunde expresión. Con pocos trazos se reproducen los rasgos
esenciales: el rostro de Jesús se construye a partir de unos ojos
simplificados, un entrecejo que se prolonga para definir la nariz y una boca
perfilada por dos rayas; el conjunto queda enmarcado por una cabellera y una
barba simétricas. Pocas líneas para expresar solemnidad y severidad.
El color, denso y puro,
sin matices, aplicado a grandes superficies, aplana la composición. Su gama es
brillante (rojo, azul y amarillo intensos) y más violenta que la de cualquier
otro país europeo. Hay, además, un intento por parte del pintor de proporcionar
cierto claroscuro al introducir varias tonalidad del mismo color en los
pliegues.
Las figuras son alargadas y
estilizadas. La frontalidad, la rigidez y el hieratismo confieren a los
personajes el aire distante requerido. La perspectiva es inexistente (excepto
el libro que tiene Cristo, donde el autor no renuncia a creas espacio) y las
figuras se reparten en un plano único.
Descripción / Composición
La composición sigue el esquema
convencional románico: En el cuarto de esfera de la cúpula la figura
sobrehumana de Jesús (Pantrocrator), enmarcada por la mandorla y flanqueada por
el Tetramorfos, abajo, y por los ángeles
a derecha a izquierda. Cristo aparece nimbado, con una mano bendice y con la
otra sostiene el libro en el que leemos en latín “yo soy la luz del mundo” (“ego
sum lux mundi”). A los lados de la cabecera vemos las letras alfa y omega, que
simbolizan el principio y el fin. Cristo aparece sentado sobre la bóveda celeste,
la mandorla simboliza la luz que emana de su ser divino.
El ábside (hacia donde el fiel
dirige su mirada) se distribuye en tres registros: el primero, el cielo, se
adapta a la bóveda semiesférica a modo de firmamento para ilustrar una teofonía
(representación divina) de carácter apocalíptico. El segundo aprovecha el
cilindro del ábside, con representaciones de la Virgen y los santos, que
remiten a la Iglesia y a su papel como intercesora entre el mundo divino y el
humano, y el tercero, generalmente dedicado a la tierra, es aquí apenas
visible.
El conjunto se beneficia de la
existencia de una ventana en el ábside. La figura de Jesús (eje central
vertical) se prolonga en ella, invadiendo el segundo registro, que simboliza su
presencia en la tierra a través de la Iglesia. La ventana, símbolo de la luz,
reafirma el mensaje del ábside, sobre todo durante la celebración de la misa,
cuando el sacerdote se inclina sobre el altar y los rayos de sol deslumbran a
los feligreses.
Los frescos de San Clemente de
Taüll son el arquetipo de la pintura religiosa románica basada en el trazo
convencional con gran protagonismo de la línea, los colores puros e intensos,
la geometría (verticalidad de los personajes y horizontalidad de las franjas) y
la inexistencia de perspectiva.
Comentario. Duda de Santo Tomás. Claustro del Monasterio de Silos.
Título: La duda de Santo Tomás.
Autor: Desconocido. Parece ser
que trabajaron tres maestros distintos en las labores escultóricas de los
capiteles de la columnas geminadas y en los relieves de los pilares angulares.
Cronología: Finales del siglo XI
y principios del XII.
Estilo: Románico.
Técnica: Talla.
Material: Piedra.
Dimensiones: 1,8 m (alto) x 1 m
(ancho).
Localización: Claustro del
monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos).
Descripción / Composición
La duda de Santo Tomás muestra un
original planteamiento compositivo: Cristo no ocupa el centro de la composición
sino que está ligeramente desplazado hacia la izquierda, pero sigue siendo el
centro de atención, ya que la mayor parte de los apóstoles miran hacia él. Su
brazo derecho, levantado para mostrar sus llagas al incrédulo, rompe la
homogeneidad compositiva y reclama la mirada del observador.
El planteamiento general sigue las
características románicas para este tipo de escultura: primero, todos los
personajes (excepto Jesús) quedan situados a la misma altura gracias a la
yuxtaposición, en tres frisos superpuestos, de figuras de igual tamaño (isocefalia);
segundo, se conforma un espacio geométrico delimitado por el arco de medio
punto que se apoya en las dos finas columnas, rematadas con capiteles de
inspiración corintia; tercero, los personajes se adaptan al marco
arquitectónico y la figura de Cristo es mayor que el resto en cumplimiento de
la jerarquía tradicional.
La acción que inicia el brazo
alzado de Jesús se completa con el gesto de Santo Tomás, que toca la herida con
su dedo, y la agitación espiritual de los apóstoles, reflejada en las
posiciones totalmente antinaturales de sus piernas y en la variada
gesticulación de sus manos. Estos indicios de movimiento suavizan el hieratismo
románico.
Relieve típico del románico
destaca la talla plana que remite a los trabajos en marfil de la época y
reminiscencias bizantinas y mozárabes. Las figuras, estilizadas y de
proporciones esbeltas, presentan volúmenes redondeados. Los ropajes se ajustan
al cuerpo gracias a un suave modelado y muestran incisiones superficiales, que
producen en los pliegues sutiles contrastes de claroscuro.
Comentario. Portada de San Pedro de Moissac
Título: Portada de San Pedro de
Moissac.
Autor: Desconocido.
Cronología: el tímpano fue
esculpido en el año 1115.
Estilo: Románico.
Técnica: Talla.
Material: Pidra.
Localización: Moissac, en el
Languedoc (Francia).
Descripción / Composición.
Moissac presenta todas las
características que definirán la portada románica: el portal se abocina gracias
a la superposición de molduras que siguen la curvatura del arco (arquivoltas) y
sitúan la puerta de acceso en el plano interior; las arquivoltas cobijan el
tímpano, que se erige sobre un dintel apoyado en las jambas laterales y en el
parteluz, elemento central que divide la puerta. El tímpano es el centro de
atención del fiel y, en consecuencia, el espacio escultórico de la portada que
presenta el programa iconográfico principal.
En Moissac las arquivoltas y
jambas están decoradas con motivos vegetales y geométricos, lo que concede a
todo el protagonismo al tímpano historiado. En él se representa al Pantocrator
según Apocalipsis de San Juan. En el centro aparece Cristo en majestad sentado
en un trono. En una mano sostiene el libro de la Ley y levanta la otra en
actitud de bendecir. Aparece rodeado del tetramorfos, es decir, de los símbolos
de los cuatro Evangelistas: el león representa a San Marcos, el ángel a San
Mateo, el águila a San Juan y el toro a San Lucas. Franqueando a estos hay dos
serafines o arcángeles muy estilizados y de gran tamaño que llevan rollos de
plegarias.
El conjunto se completa con los
24 ancianos del Apocalipsis ubicados en registros paralelos, que llenan el
espacio restante adaptándose a la forma semicircular del tímpano, en la base
forman un friso continuo. Las hileras de ancianos, que portan instrumentos
musicales o copas de ofertorio, están separados por olas del mar de cristal
mencionadas en el Apocalipsis y presentes también en las jambas. Los rosetones
del dintel tienen esculpidas ruedas de fuego infernal. Los laterales de la
portada refuerzan el mensaje a través de bajorrelieves con escenas del Antiguo
y del Nuevo Testamento y representaciones alegóricas de la avaricia y la
lujuria (quienes estén dominados por los vicios no accederán al cielo).
La decoración se completa en las
jambas, Isaías a la izquierda y San Pedro a la derecha; y en el parteluz se
representa a las bestias del Apocalipsis, esculpidas en gran detalle.
Siguiendo las características del
románico la figura de Cristo, siguiendo una estructura jerárquica, se sitúa en
el centro y es de mayor tamaño. Aparece en posición totalmente frontal e
hierática. El Románico sacrifica la representación realista en favor de un
antinaturalismo y una simplificación que hacía más inteligible el mensaje que
quería difundir y potenciaba la carga amenazadora (escena del alma del rico
atormentado por los demonios). El resto de los personajes dirigen la mirada
hacia Cristo, que es el centro de la atención. Los ancianos muestras posturas
un tanto incómodas al girar la cabeza hacia arriba, y el tetramorfos intenta
acoplarse en el espacio del que dispone.
No queda ni un lugar en el que no
encontremos relieves (horror vacui). Esto imprime cierto movimiento a la escena
totalmente simétrica, en la que predomina la horizontalidad, pero si nos
fijamos veremos que los personajes son totalmente inexpresivos en sus rostros.
En esta obra se representa el
Apocalipsis, un tema muy frecuente en las portadas románicas. En el tímpano
aparece Cristo, que viene a la Tierra a juzgar a los vivos y a los muertos. Los
laterales de la portada refuerzan el mensaje, pues en ellos se recogen escenas
del Antiguo y del Nuevo Testamento y alegorías de los vicios que impedirán a
algunos llegar al cielo.
Comentario. Pórtico de la Gloria.
Título: Pórtico de la Gloria.
Autor: Maestro Mateo. Conocemos su nombre por una inscripción en el dintel que soporta el tímpano. Es uno de los pocos artistas medievales conocidos, y se revela en esta obra como un escultor genial.
Cronología: 1118.
Localización: Interior de la fachado oeste (principal) de la catedral de Santiago de Compostela. Forma parte del nártex.
Técnica: Talla.
Material: Mármol y granito.
Dimensiones: 18 m (largo) x 11 m (alto).
Descripción / Composición
El Pórtico de la Gloria forma parte del nártex de la catedral, cuyos escasos 5 metros de anchura impiden una visión frontal completa. El recinto es el nivel superior de una cripta ideada por el maestro Mateo para compensar el desnivel de terreno que había entre la nave de la iglesia y la plaza exterior. El pórtico se estructura en tres vanos (protegidos por una especie de pórtico) que coinciden con las naves de la iglesia. Acoge más de doscientas esculturas que recubren todo los elementos arquitectónicos.
El programa iconográfico tiene su punto neurálgico en el parteluz, presidido por la estatua sedente del apóstol Santiago, que acoge a los peregrinos. El tímpano del vano principal recrea el Apocalipsis: Cristo aparece en el centro, en actitud majestuosa (Pantocrator), mostrando sus llagas, rodeado por los cuatro evangelistas son sus símbolos (Tetramorfos), la arquivolta muestra a los ancianos del Apocalipsis; sobre el dintel , unos arcángeles portan símbolos de la Pasión, los espacios curvos acogen a los elegidos o bienaventurados, que el maestro Mateo plasmó como 38 figuras humanas (las doce tribus de Israel y la corte celestial).
En las jambas encontramos a los Apóstoles, en el pilar derecho, y a los profetas, en el pilar izquierdo. Los profetas representan el Viejo Testamento, y los Apóstoles, el Nuevo Testamento. Las dos jambas del vano central simbolizan los fundamentos de la ciudad descrita por el Apocalipsis, cuyas columnas son el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento (Profetas y Apóstoles). En el pilar de los profetas (jamba izquierda), un apesadumbrado Jeremías refleja el sufrimiento que padeció a causa de sus profecías; Daniel sonríe porque anuncía la venida del Salvador; Isaías sostiene un pergamino, y Moíses levanta las Tablas de la Ley en sus manos. En la jamba derecha, el pilar de los Apóstoles presenta a San Pedro con las llaves del Reino de Dios, a San Pablo y a San Juan.
En los laterales del pórtico, ángeles con trompetas anuncian el Juicio Final, su sonido congregará a los elegidos desde los cuatro puntos cardinales. La ornamentación escultórica de la arcada izquierda del Pórtico está dedicada a la Ley de Moisés y la derecha, al Juicio Final.
Puesto que se trata de una obra románica, sigue las características propias de la escultura, por lo que se transmite grandeza y majestad. Pero adelanta algunos de los aspectos que veremos más tarde en el Gótico. El relieve, en algunas zonas, se ha convertido casi en bulto redondo, como en el caso de Cristo o los ancianos. Las estatuas de las jambas casi se han independizado del soporte, se manifiesta un tratamiento individualizado de los personajes (rostro y cabellos) cercano al retrato, y en la expresividad facial. El maestro Mateo imprime a sus figuras movimiento y dinamismo (pliegues de los vestidos) que hace que pierdan la frontalidad y la rigidez románicas, aumenta la expresión de manera que parece que se interrelacionan entre ellas e incluso sonríen. Esto último supone un gran paso hacia el naturalismo que, a partir de ahora, marcará el camino de las artes figurativas.
Las esculturas están talladas en granito y mármol, y conservan restos de su policromía.
Las esculturas del Pórtico de la Gloria cierran el periodo del arte románico y preceden a la aparición del Gótico. Por ello se considera una de las obras fundamentales del arte medieval.
jueves, 21 de febrero de 2013
lunes, 18 de febrero de 2013
viernes, 15 de febrero de 2013
VIDEOS PARA REPASAR EL ARTE ROMÁNICO.
EL ARTE ROMÁNICO
.
¿POR QUÉ HAY TANTOS ANIMALES FANTÁSTICOS EN EL ARTE ROMÁNICO.
jueves, 7 de febrero de 2013
CONCEPTOS BÁSICOS DEL ARTE CONTEMPORÁNEO
CONCEPTOS DE ARTE BARROCO
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